Cuando llegues a caer
No habrá nada mas que el piso
Tus alas serán arrancadas
Y tu galante vuelo sera olvido
Se demolerán tus estatuas
Y solo quedará el camino al exilio
Cuando llegues a caer
No habrán amantes ni amigos
Tan solo la mugre de las aceras
Y el polvo del camino
No habrán saludos ni despedidas
Solo el repudio que estuvo escondido.
Y los añejos reproches del pasado
Te serán cobrados al verte caído.
No habrá reparo que sea válido
No habrá mas perdón que ser linchado
No habrá pasado que fuera bueno
Serás una paria y un lamento
Serás una bestia abominable
Un malhechor culpable y siniestro
Todos se jactarán de despreciarte
y te empujarán vivo al cementerio.
Cuando llegues a caer
Nadie curará tus heridas
Nadie extenderá su mano
Nadie limpiará tu rostro.
Nadie querrá conocer tu historia
Nadie se atreverá a darte abrigo
No habrá juicio ni jurado
Tan solo sentencia y castigo
Pisotearán tu nombre
Y te hecharán al olvido.
Cuando llegues a caer
La gran utopia
Los amantes pronto envejecen
más el amor permanece joven y eterno.
Los amantes caen y hieren
mas el amor es noble y perfecto.
El amor es fuerte y valiente
mas los amantes se agotan y tienen miedo.
Del amor nunca emergen dudas
mas los amantes cuestionan el frio del invierno.
Y como el amor que te tengo nació sin culpa alguna,
sabes que mi humanidad es torpe, necia y hasta oscura.
Por eso, de todas las utopias, tu amor es la única
que vale la pena creer sin razon ni excusa.
Tu amor es como aquella linea trazada muy lejos en el horizonte
que aspiro tocar cada día hasta llegada la noche.
Pero que jamás llegaré a tocar
porque con cada paso que se da, ella se vuelve a alejar.
De allí que sea una utopia, una esperanza, una plegaria,
un destino impuesto en el etéreo mapa del pensamiento.
Pero seguiré caminando porque también entiendo
que cada paso me acerca al valle de las virtudes.
Que con cada paso, escapo de mis demonios
y me alejo del egoísmo y las maldades.
Por esta razon trato de ser humilde
y pido que me disculpes.
Pues el amor es perfecto
más yo soy vano, finito y torpe.
Andres Guzman, Marzo 13, 2025
Llueve sobre mojado
Llueve sobre mojado hay silencio sobre lo callado. Se forman sombras sobre la penumbra, se cierran heridas sobre lo cicatrizado.
Se congela lo que ya estaba helado, y se quiebra lo que ya tenía agrietado.
Se marchita lo que estaba seco se extingue lo que ya se había acabado.
Para morir
y sin mas remedio
que dejar de hacer daño
al apagarse la ira de mi aliento.
Para morir
quiero plegarias.
Quiero velas e incienso,
quiero un altar en mi lecho,
quiero que me encomienden
a la cruz del hijo de Dios eterno.
Para morir
quiero justicia.
Quiero haber pagado mis deudas
Y abogar mi humanidad de barro;
quiero haberlo enmendado todo,
partir sin condena y sin condenados.
Para morir
quiero amigos.
Quiero subirme al tren
y verlos por la ventana de mi asiento.
Ver las caras de quienes quedan atrás,
dandome su adiós en la estación de los lamentos.
Ojalá todos estén tranquilos,
quiero que algunos esten sonriendo.
Y también quiero que otros corran detras del tren
ondeando con cariño su pañuelo.
Quiero flores y rosarios,
quiero reminiscencias y recuerdos.
Quiero un desenlace sereno
al mayor de los misterios.
Y llegar a la luz de verdes pastos,
al aire fresco de árboles etéreos .
A un valle sin maldad ni sufrimiento,
de frente a un monte que toque el cielo.
Donde habite Dios Santo
y la luz perpetua de su amor eterno.
El genio, Antonio Escohotado
Aunque el mundo viva en pecaminoso desconocimiento,
y sea esclavo cómplice del colectivo en un letargo necio
aun así encuentra asombro en los genios de carne y hueso.
A pesar de nuestra piedad casi extinta,
de nuestros vicios y nuestras sangrientas majaderías,
lamentamos que los genios tengan vidas fugaces y finitas.
Somos una generación de ignorantes habilidosos,
de universitarios adoctrinados en el rencor
pero sobre todo de autómatas ideológicos.
Pero tú has evolucionado de la violencia a las letras,
de las letras a las páginas,
y de las páginas a una filosofía eterna.
Has cuestionado todas las ideologías y doctrinas,
en especial cuestionas tus pasos y estigmas.
Con humildad rectificas el credo y el alma
si te abres paso entre medias verdades o elaboradas falacias.
Para los que navegan en congoja las penumbras
tus palabras son el faro que les lleva a la costa.
Para los pobres y desheredados
tus libros son usufructo, herencia y legado.
Para los que se forjaron como sabios y letrados
tus proverbios son cálido y reconfortante abrazo.
Y para quienes anhelan respirar el humo pensante de tu cigarro,
tu longevidad y buen humor es un consuelo que sabe amargo.
Es que se nos agota el tiempo para estar contigo...
Y por eso te digo:
Si aun quedan poetas en la tierra,
que la genialidad de Antonio Escohotado reciba rimas y letras.
Si aun quedan trovadores y folcloristas,
que la mística de Antonio Escohotado encarne tambores y cuerdas.
Si aun quedan sabios en las academias,
que la obra de Antonio Escohotado se enseñe en sus escuelas.
Si aun quedan pueblos sedientos de justicia,
que el nombre de Antonio Escohotado se dedique en parques y avenidas.
Si aun quedan cristianos en las iglesias y las misas,
que Don Antonio Escohotado sea ungido con plegarias y manos unidas.
Seré el primero en levantar mi voz al cielo,
y para que no sea tácito,
déjame pedir algo evidente pero necesario:
Que el Señor traiga al mundo un nuevo genio,
como lo ha sido el gran genio
Don Antonio Escohotado.
Amén y amén.
Andrés Guzmán (Lunes 23, Agosto 2021)
Sangre de cordillera
los cerros, la luna y las estrellas.
La soledad mas cruel
la que asedia en medio de las multitudes.
El peor olvido,
la indiferencia que persiste sin adiós ni razones.
A veces logro escuchar un piano melancólico
y renacen tus lágrimas, más no habían secado;
regreso a la esquina donde me abandonaste
donde la esperanza se cayó de mis manos.
La soledad más ingrata,
la que se esconde en medio de glorias.
El invierno más crudo,
aquél que cae cuando se agotan las palabras.
A veces te sueño inmaculada
y despierto confundido y aferrándome,
acepto que no se quién es el fantasma
si tu recuerdo o mi alma.
La vida no siempre va como se quiere,
todos caminamos los pasos de otros
y todos nos sentimos alejados
abominables y desfigurados
El sol sale y un segundo después cae,
los días son fotografías
del mismo corazón de niño
que ha fraguado con cada despedida.
La soledad más cruel,
un poema que nunca será aceptado
y un corazón lacayo
que nació para morir incomprendido y olvidado.
Andrés Guzmán
Hubo Tiempos
Hubo tiempos
cuando eramos diferentes.
Tiempos festivos
ahora extraviados en el frío.
Hubo días alegres y perfectos
ahora fraguados en nuestro corazón.
Porque pasamos de correr como niños
a marchar entre epitafios y crucifijos.
Hubo tiempos
cuando no cargabamos heridas,
cuando jugábamos en el barro de los campos,
cuando perdiamos la inocencia a escondidas.
Hubo tiempos
cuando eramos tán felices...
cuando viviamos indiferentes al dolor
a nuestros credos, o a nuestra condición.
Hubo calles
que nos vieron caminar de la mano,
días que ni la lluvia pudo detener
un amor joven y mágico.
Hubo momentos
cuando la multitud se hizo nada
ante la mirada fija
de dos jóvenes enamorados.
Hubo segundos
que la vida nos robó el aliento,
hubo lágrimas que se escaparon
al sentirnos diminutos ante Dios y el universo.
Hubo tiempos
cuando éramos fuertes y jóvenes,
cuando no cojeaban nuestros pasos,
cuando el mañana era una hoja en blanco.
Cuando nuestros amigos eran hermanos
sin que el luto hubiera llegado.
Cuando tu y yo éramos buenos
Cuando tu y yo no habíamos fallado.
Andrés Guzmán (viernes 17, mayo 2019)
He soltado tu mano
Te has ido muy lejos
donde nadie reconoce tus heridas,
hace tiempo cojeas ya
sin un rumbo ni familia.
Construyes un legado invisible
te inventas himnos de agonía,
un patrimonio, una fortuna,
o una excusa para no llorar tu caída.
Te alejas cada día más
como el animal herido
que busca perderse en la montaña
para morir entre arboles y renacer junto a la roca.
Eras un gigante,
pero te has reducido a un fantasma.
Domaste caminos y espíritus,
pero hoy vives en dolor y escondido.
Se han truncado tus días
eclipsados por la tragedia repentina,
una suerte fue echada
con la mala baraja que repartió la vida.
Eres de las pocas cosas que he amado
pero reconozco que pronto viene tu partida,
todo amor humano muere y termina
con lágrimas y agobio, así lo he aceptado.
Aléjate sin pesar en tu romería.
Desde ya he soltado tu mano.
Andres Guzman (Abril 30, 2019)
Hagamos el amor
Olvida los baches del camino,
Hagamos el amor sin plan ni aviso.
No seas terca en aferrarte a mis errores
Hagamos el amor en la cama y en los callejones.
Olvida las traiciónes y los males que pasaron
que la carga se hará demaisado grande para ambos.
No invitemos a los problemas a nuestra mesa,
hagamos el amor tal cual nuestra trinchera.
No llores mujer por lo que no soy ni seré,
Sabes bien que te adoro en alma y piel.
No derrames llanto sobre lágrimas.
Hagamos el amor y recordemos lo que esta bien.
Te imploro que perdones todas mis carencias,
ven y hagamos el amor entre candilejas.
Andrés Guzman (viernes 7, septiembre 2018)
Retumbos de Oceano
Tocas tu violin muy despacio
y retumba majestuoso el océano.
Tu eco alcanza la luz del cielo
en un mundo ingrato y amputado de versos.
Aunque tus cuerdas estén gastadas
haces vibrar el cosmos como la madera,
del barro nacen mariposas que no vuelan
me desnudo, no hay piel, tan solo grietas.
Muy lejano se escuchan tus pasos,
y yo sigo coleccionando huellas.
No sabes que existo y que he callado
pues jamás tendré raíces en tu tierra.
Déjame admirarte en esta miseria.
Disculpa si descubres que te amo,
y que inventé vidas alternas
que pasan de tu luz a mis tinieblas.
Tocas tu violín muy despacio
y retumba majestuoso el océano.
Tu mirada logra imponerse a los años
de hechizos sombríos y olvidados.
Andres Guzman (mayo 8, 2018)
Cuando los arcoiris llueven
Vientos de madrugada invocan tus demonios,
La noche me recuerda lo que jamás tuve
Sombras en la noche me persiguen una y otra vez,
Vientos de madrugada entonan tus canciones
Andrés Guzmán (febrero 15, 2018)
Bastardo
y en mis entrañas descompuestas renuncié a cualquier herencia.
Soy aquel hijo que no es reconocido,
Porque en sus ojos pude leerlo...
Si tu estas bien...
Verte partir en quebranto y despecho,
ha sido el peor de mis terrores.
Ya sabia que sin tí nada quedaría,
pero empujarte a eso fue absurda imprudencia.
Los hombres creemos que todo es simple,
y que las cosas se resuelven con fuerza y violencia.
Pero en el fondo sé que eres tu la que me amarra
y evita que me destroce en pedazos y miseria.
Sé que todo lo haces con amor,
y que tu amor resuelve todas mis carencias.
Y siempre trato de compensar esta mi maldicion
tratando de darte todo lo que quieras.
Pero tampoco hay tanto para dar
más allá de mis manos, mis fuerzas.
Mas sin embargo, no importa cuanto cueste, que si tu estas bien,
mi maldita existencia tambien.
Andres Guzman.
Entre la rosa y el zacate
Hay rosas en el jardin
galantes y hermosas,
Todo quien entra quiere llevarlas,
todos roban de su perfume y se enamoran.
En su encanto todos olvidan sus espinas
y todos olvidan que pronto marchitan.
Hay otras flores exoticas
extravagantes y caprichosas.
Saben hipnotizar a los visitantes
con curiosos colores y formas.
La gente las toma de forma egoista
para presumirlas en el porche de su casa.
No les importa si traerán plagas,
o si son venenosas.
Están las plantas que viven en el monte,
o escondidas al lado de los caminos.
Esas que nadie regala en ramilletes,
porque son asperas, toscas y salvajes.
Solo aquellos en sufrimiento salen a buscarlas
porque en ellas pueden aliviar sus aflicciones.
Plantas de flor callada y piel de monte
que de la tierra son los hijos mas nobles.
También está el árbol de la montaña y el bosque.
Donde su semilla germina se asentará para siempre.
Con perseverancia y valentia, da sombra y abrigo,
da frutos y madera... su espiritu nunca muere.
Y por ultimo está la mala hierva,
nadie la siembra, tan solo emerge de la tierra.
Sin fruto ni flor,
sin utilidad más que cubrir la tierra de verde.
Porque ni las bestias aceptan
potreros hastiados de zacatales y monte.
Nadie le busca, nadie le siembra.
Más sin embargo... aparece.
Andres Guzman (miercoles 14, diciembre 2016)
Sabrá
Solo quien camina
sabe lo que es tropezar,
solo quien ha intentado
sabe lo que es fracasar.
Solo se sabe lo que es perder
cuando se lucha por algo que al final se vá.
Solo quien emerge de entre maldición y miseria
sabe lo que es ser bendecido en esta tierra.
Aquellos que viven de espectadores
se jactan de no cometer errores,
pero olvidan que mirando no se puede errar,
solo se equivoca quien produce y elabora.
Jamás perderá dirección
quien nunca se levanta y anda,
Jamás tendrá conquistas
quien se esconde en la comodidad de las sombras.
No sabe de libertad
quien tenga miedo de cuestionar sus credos,
quien no busque su propio espacio en el mundo,
quien viaje en la estela de otros hombres.
No puede haber bondad sin humildad
no puede haber sabiduria sin error.
no existiria el silencio sin el ruido,
no existiria la paz sin la tormenta.
No puede saber de piedad
quien nunca la ha recibido.
No puede saber de plenitud
quien nunca vivió turbio y confundido.
No se sabe lo que es hundirse
si nunca se ha navegado.
No ha sufrido el vertigo
quien nunca se ha elevado.
No sabe de dolor
quien nunca ha amado.
No sabe de felicidad
quien teme cobarde el llanto.
Solo quien asume sus fracasos
sabrá lo que se siente alcanzar la cima del mundo.
Andrés Guzmán (agosto 19, 2016)
Seres malditos
Sé que tu corazón tiene blindaje
y que te alimentas del odio en parte.
Y sé tambien que tienes un código
que no te permite regresar y olvidar.
Y es que cuando entré a tu casa jamás imaginé
que terminaría siendo rechazado como criminal.
Realmente no eres libre, ni tampoco yo soy leal;
dices no tener cadenas y yo digo despreciar traiciones.
Resultamos ser dos seres malditos,
amargos e hipócritas.
En deuda has quedado conmigo por cosas banales,
como yo que te decepcioné por banalidades también.
Así pues, parece que la contabilidad ha hecho sus cuentas
y nuestros libros dan justo balance.
Ni somos poetas, ni cambiaremos el mundo,
solo refutabamos cobardemente ante inexistentes espectadores.
Solo fuimos dos necios que se ahumaron en su propio hollín,
de cuando quemamos pasados credos y fallidos amores.
Pero estoy orgulloso de tu huella en mi mundo,
porque tuve momentos cuando eras mi familia.
Ahora no sé donde quedamos, ni lo que somos,
convertidos en estelas que se disipan con esta lejanía.
Que te vaya bien...
Y recuerda que en todos los códigos hay excepciones.
Andrés Guzmán. ( Julio 12, 2016)
Olor a mentira
En la verdad de este mundo se ocultan tantas cosas...
atrévete a mirarla a los ojos, sin compasión ni reparos.
Hazlo y te responderá muy leve y temorosa.
Escucha lo que dice y después dale un vistazo a tu dolor y al mundo.
Verás como todo lo que creías se derrumba.
La verdad duele pero no confunde, sino que ilumina y libera.
Por eso sé que lo que cuentan es una falacia obscura y siniestra.
La historia de biblioteca fue escrita por quienes ganaron las guerras.
Las historias de quienes pelearon causas justas, quemadas en la hoguera.
Escuchamos desde altos podios que llegó la modernidad y justica social
al interpretar ambigüos números de maquilladas encuestas.
Han enseñado a mirar como criminales a los pobres y marginados,
pero siempre habrá indulto si robas teniendo mansión de oro y marmol.
Los hombres que se maten en nombre de dios y luchando guerras de ricos,
pero que no se levanten para defender su futuro ni el de sus hijos.
Todas estas que llaman verdades jamás me hicieron libre,
jamás rompieron mis cadenas.
Lo que dijeron de nuestros orígenes sé que son quimeras,
confusas historias que terminaron encarnadas a nuestra piel
para que no importen ni se recuerden las herencias,
para que tu sangre no invoque la venganza feroz de tu raza vieja.
Sin embargo miré los ojos de la muerte.
y supe sin dudarlo que ella si es verdadera.
La miro en los cadáveres que se amontonan en las aceras
pidiendo justicia a espectadores llenos de morbo, bajeza e indiferencia.
Renuncié a credos ajenos y miré sin prejuicio el sufrimiento y la miseria,
y supe en seguida que el dolor es la única verdad que tenemos y que existe,
ese reino cruel al que todos nos rendimos entre lágrimas y reverencias,
nuestra verdad absoluta y al parecer eterna.
Lo lloran las madres sobre los feretros de la guerra,
y los hombres derrotados ante el hambre y la pobreza.
Lo gritan los niños del abuso,
lo callan los ancianos del abandono.
Lo murmuran estas calles de agonía.
Lo resienten las plegarias que jamás se contestan.
Olor a mentira porque dios se esconde
entre lujos de basilica y comodidades de iglesia.
Olor a mentira porque la transparencia
es tan solo un impreso durante la campaña política.
Olor a mentira porque la derecha y la izquierda
son caudillos distintos con las mismas manos puercas.
Olor a mentira en cada verdad que nos enseñan,
y en cada credo que nos predican.
Andrés Guzmán
Te amo
Te amo,
y lo hago por razones sinceras.
Te amo por razones sagradas,
que no tienen relación con religiones impuestas.
No anhelamos caminar en altares,
ni contar con bendiciones de iglesia.
Te amo,
y lo hago entre la elocuencia y la locura.
En nuestra cama hay sueños y gemidos,
en nuestra entrega hay instinto y ternura.
En tus orgasmos hay alevosía,
y en mis manos humedales de piel morena.
Te amo,
y tengo testigos que lo demuestran.
Todo el mundo sabe que ya no estoy,
que me perdí contigo y en tus caderas.
Que mi camino terminó lejano y obstinado,
pero contigo siempre a mi lado.
Te amo...
Desnudo, imperfecto, bohemio y necio.
Sin reparos, sin egoismo, sin miedo;
incondicional porque no mereces nada menos que eso.
Te amo...
Este manifiesto es comedido y sincero.
Bendita seas mujer por haber existido,
por darme las raices como las tiene el arbol.
Por darme chispas como las tiene el fuego,
por darme el vuelo como lo tiene un pajaro.
Porque al besarme aquella tarde de invierno,
salvaste mi vida con tus labios...
Andrés Guzmán (viernes 18, septiembre 2015)
Manos muertas
Sé que he sido despreciable,
y que mi existencia es como una sequia
a la que nadie extraña ni añora.
Mis pasos son casi invisibles
tal cual no tienen cuerpo las sombras,
y como el caer de las hojas que nadie nota.
Sé que busco redimirme
de algo oscuro que me brota,
de mi egoismo, de mis faltas e injurias.
Siempre ví mi vida ausente de brillo,
insípida, sin magia ni glorias.
Sin riquezas ni aplausos,
sin tregüas ni atajos.
Se que mi corazón ha sido como piedra,
pero esta noche mi alma llora y se destroza.
Se quebranta mi existencia
cuando entiendo que aun todas mis indulgencias
valen nada ante una sola de tus caricias.
Me quebranto porque sé que mi vida no tiene mucho,
pero que te tiene a ti, y eso me llena y me colma.
Encontré en ti el color de mis días grises,
el amanecer oportuno de mis largas noches.
una dulce compañia para mis amargos senderos.
La calidez de tu amor quiebra el invierno de mis venas,
solo tu le das vida a mis manos muertas.
Andrés Guzmán (junio 29, 2015)















